Trabajamos como socios de crecimiento de PyMEs y empresas: entramos a cada departamento, ordenamos lo que hoy te frena y acompañamos la ejecución hasta que los números se mueven. No dejamos un informe y nos vamos.
Tomamos pocos clientes por trimestre porque nos metemos de lleno en cada uno. Preferimos decirte que no ahora, y no hacerte perder tiempo en una llamada.
Todo pasa por vos. Si te tomás dos semanas, la empresa se frena. Crecer significa trabajar más horas, y ya no te quedan.
Contrataste gente, pero nadie decide. Los problemas suben todos al mismo escritorio: el tuyo.
Los buenos meses llegan por un contacto, un referido o un golpe de suerte. No podés explicar de dónde va a venir la facturación del trimestre que viene.
El volumen creció y la rentabilidad no. Sospechás dónde se pierde la plata, pero no tenés el número.
Una agencia, un curso, un sistema de gestión, un consultor. Cada uno arregló su parte y el problema de fondo sigue intacto.
Cada etapa tiene un cierre con lo pactado contra lo logrado. Si no se cumple, no avanzamos a la siguiente.
Una conversación de fondo sobre dónde está hoy la empresa, a dónde querés llevarla y qué la está frenando de verdad. Salís de acá con claridad, apliques o no al programa.
Si el desafío es abordable y hay compromiso real de tu lado, armamos una propuesta 100% personalizada: qué tocamos, en qué orden, con qué objetivos medibles y en qué plazo.
Entramos a los departamentos: estrategia, equipo, mandos medios, comercial y marketing. Acompañamiento constante, seguimiento e informes. No te dejamos el plan para que lo ejecutes solo.
Con la base ordenada y los resultados sobre la mesa, la conversación cambia: ya no es cómo destrabar, es hasta dónde podemos llevarla.
Hacia dónde va la empresa, con qué foco y con qué recursos. Decisiones, no intenciones.
Roles, expectativas y conversaciones difíciles. Quién hace qué y quién responde por qué.
Formamos a quienes tienen que decidir sin vos, para que dejes de ser el único que resuelve.
Del golpe de suerte al proceso: cómo entra un cliente, quién lo atiende y con qué criterio se cierra.
Que la comunicación traiga el cliente que querés, no el que aparece.
Qué mirar cada semana para saber si vas bien, antes de que el balance te lo diga tarde.
Acompañamos desde negocios familiares que se están profesionalizando hasta empresas con varias áreas y mandos medios ya formados. Cambia la escala del problema, no la forma de trabajarlo. Tres casos, y qué había que destrabar en cada uno.
El volumen subía y la operación no acompañaba. Trabajamos la estructura interna, el rol del dueño dentro del local y la formación de quienes tenían que conducir el día a día.
Decisiones concentradas en los socios y un equipo sin autonomía. Ordenamos roles, armamos mandos medios y pusimos foco comercial sobre el canal que realmente traía margen.
Sabía hacer, no sabía delegar. Construimos el proceso comercial, definimos precios y armamos la estructura para que el negocio deje de depender de sus manos.
No es una agenda de reuniones. Es lo que efectivamente hacemos adentro de la empresa durante la etapa de ejecución.
Encuentros periódicos de conducción: decisiones, prioridades y lo que hay que destrabar esa semana.
Nos sentamos con las personas que ejecutan. Roles, expectativas y las conversaciones que se vienen postergando.
Para que haya alguien que decida cuando vos no estás. Es lo que más rápido te devuelve tiempo.
Qué se hizo, qué se movió y qué quedó pendiente. Por escrito, no de memoria.
Lo pactado contra lo logrado. Si no se cumplió, se dice y se corrige antes de seguir.
Cuando aparece el problema de verdad no esperás quince días: nos escribís.
La escena se repite: el dueño hace la inversión, recibe un diagnóstico prolijo, un plan por etapas, un PDF de sesenta páginas. Y después vuelve al lunes, con el mismo equipo, las mismas urgencias y ahora también con la culpa de no estar aplicando lo que pagó.
Por eso Alpha trabaja adentro. No entregamos el plan: lo ejecutamos con vos y con tu gente, departamento por departamento, hasta que la empresa funciona distinto. Es más lento de vender y más difícil de escalar, y es la única forma en que vimos que los cambios quedan.
También es la razón por la que tomamos pocas empresas a la vez, y por la que esta página empieza con una aplicación en vez de un botón de compra.
Dirige Alpha Consulting desde Recoleta, Buenos Aires. Trabaja con dueños, socios y directores —de PyMEs y de empresas con estructura— sobre lo que nadie más les dice: cómo su forma de conducir está sosteniendo el techo que quieren romper.
Lleva la estrategia comercial de Alpha y de las empresas que acompañamos. Del "vendemos cuando aparece" al proceso que se puede medir, corregir y repetir.
BROCHURE INSTITUCIONAL 2026
Nuestro método de trabajo, las áreas que intervenimos y los resultados que buscamos junto a cada PyME y empresa.
Ver y descargar el brochureSe abre en Google Drive · PDF
Tres minutos. Leemos todas las aplicaciones. Si hay match, vas a poder agendar el diagnóstico al terminar; si no, te lo decimos sin vueltas.
El siguiente paso es el diagnóstico: una conversación de 45 a 60 minutos, sin cargo, donde ponemos sobre la mesa dónde está la empresa y qué la frena. Agendala en el horario que te sirva.
Por lo que nos contás, el acompañamiento como Growth Partner no sería la mejor inversión para tu empresa en este momento — y preferimos decírtelo antes que sentarnos a una llamada.
Sí tenemos algo que puede servirte ahora: las formaciones de Alpha Eximia, donde trabajamos liderazgo, comunicación y conducción de equipos en formato de carrera.
No hay un precio de lista porque no hay un paquete cerrado. La propuesta se arma después del diagnóstico, sobre lo que tu empresa necesita y en qué plazo. Por eso preguntamos en la aplicación por la capacidad de inversión: para no hacerte perder una hora si los números no van a cerrar.
La primera etapa de ejecución se mide en meses, no en semanas. Cambiar cómo funciona una empresa lleva tiempo. Al cierre de cada etapa revisamos lo pactado contra lo logrado, y ahí decidimos juntos si seguimos.
Casi siempre pasa lo mismo: alguien entrega un diagnóstico o un plan, y la ejecución queda del lado del dueño, que ya está desbordado. Nosotros acompañamos la ejecución: trabajamos con tu equipo, con tus mandos medios, adentro de los departamentos. Si el plan no se ejecuta, es nuestro problema también.
Sí. Acompañamos empresas en toda Latinoamérica de manera remota, y presencial cuando la etapa lo requiere y la distancia lo permite. La base está en Recoleta, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
No. Acompañamos desde PyMEs con equipo hasta empresas con varias áreas y mandos medios ya formados. Lo que define el encaje es la etapa, no el tamaño: si ya facturás, tenés gente y el techo está en cómo está armada la operación, aplicá. Si todavía estás validando qué vender o a quién, este no es el momento.
Leemos tu aplicación. Si hay match, agendás el diagnóstico directamente desde el calendario al terminar el formulario. Si no, te lo decimos y te dejamos el camino que sí te sirve.
Es lo que hoy no está funcionando adentro. Contanos qué es y vemos si podemos ayudarte a moverlo.